Etiquetas

, , , ,

Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios.” Simón Bolívar

¿Qué es y qué no es un logro? A veces algo que parece tan sencillo se puede volver confuso, y es que cada quien tiene su propia definición de logro. Empecemos por algo, un logro puede ser intangible, debido a que es la obtención de “algo” en lo que se ha venido trabajando desde hace un tiempo determinado, destinando esfuerzos físicos y mentales. Es decir, el logro puede ser un estado que alcanza el ser humano y no necesariamente un bien material.

Un logro requiere de grandes esfuerzos, por ejemplo, graduarse de la universidad es indudablemente un logro, dado que por unos años se estudió intensamente para formarse como profesional y finalmente obtener la promoción. Por el contrario, comprar un carro o una casa no son logros, pueden ser consecuencias de logros profesionales o personales, pero no son como tal logros. El esfuerzo debe ser algo inseparable del logro, un logro sin esfuerzo no tiene mérito, es por lo que, por ejemplo, tener un buen trabajo en una gran empresa no es necesariamente un logro. Lastimosamente no es un indicador que evidencie el mérito y esfuerzo de la persona. Para nadie es un secreto que hay muchas personas con posiciones laborales que no deberían tener.

Logro, ¿individual o colectivo? Cuando veo los recién graduados me doy cuenta que la mayoría reconocen su logro como un logro colectivo, producto no solo de sus sacrificios sino también de los de sus familias, compañeros, profesores y amigos. Los logros son ingredientes claves para ser feliz, y así como la felicidad es por naturaleza compartida, los logros también.

Las personas que nos rodean, con las que vivimos unas cuantas horas (o minutos) de nuestro día, forman nuestros equipos, el que consigue nuestros logros, por eso, enamórate de las personas, no de las cosas ni del dinero. Como diría Javier Alvariño: “El amor mueve a las personas y en consecuencia mueve al mundo.” Es el amor el que nos lleva a trabajar intensamente con las personas, para lograr lo que planeamos y llegar a donde queremos.

El logro es una evidencia de crecimiento personal (incluyendo el profesional) y quizá visto así, sea difícil de cuantificar, porque, ¿quién cuantifica el crecimiento personal? Lo más cercano que podemos hacer, es definir a donde queremos llegar cada vez que iniciamos una nueva empresa. Los límites que nos ponemos son imaginarios, son producto de nuestros propios prejuicios, dado que todo lo que nos proponemos, con tenacidad y algo (o mucho) de terquedad lo podemos lograr.

Anuncios